La “Unión de
Myanmar” se ha visto sumida en múltiples gobiernos dictatoriales llevados
adelante por el tatmadaw, las fuerzas
armadas del país. El más largo de estos períodos juntistas duró desde 1962
hasta 2011, año en el que se buscó transicionar a una democracia parlamentaria
amparada por una controversial constitución realizada en 2008. Tras la
deposición de la junta, la Unión se vio atravesada por un tumultuoso período
democrático, manchado especialmente por la exposición internacional de la
situación de la etnia “Rohingya”, un grupo de musulmanes habitantes del norte
del estado de Rakhine. Estos, en 2017 se vieron forzados a abandonar masivamente
Myanmar debido a la violencia ejercida contra ellos por parte del Tatmadaw y ciertos
grupos budistas nacionalistas [1].
Este éxodo se trata del desplazamiento forzado más grande en la región desde la Segunda Guerra Mundial, causando la huida de más de un millón de Rohingya a campos de refugiados en la zona adyacente a Cox’s Bazar en Bangladesh [2]. Actualmente el campo de Kutupalong es el campo de refugiados más grande del mundo, y sus habitantes se ven sometidos a frecuentes cortes de internet, deplorables condiciones de vida, y visibles falencias sanitarias que contribuyeron a la propagación del COVID-19 en 2020.
La situación fue
catalogada de “genocidio” y “limpieza étnica” por organizaciones
internacionales [3], condenando los accionares del ejército y la negativa del
mayor ícono democrático birmano, Aung San Suu Kyi (ganadora del Nobel de la Paz
en 1991) de reconocer la situación de los Rohingya [4]. Sin embargo, los
horizontes de cambio no son muy alentadores, pues en febrero de 2021 el
Tatmadaw volvió a realizar un golpe de Estado, negando los resultados de las
elecciones de 2020 que otorgaban la victoria a la LND (Liga Nacional para la
democracia) el partido de Aung San Suu Kyi. Múltiples protestas en contra del
golpe surgieron desde entonces, y ya se cuentan más de 1000 personas asesinadas
por las fuerzas policiales [5].
Este panorama, sin
embargo, no es reciente y tiene que ver con la historia política del país
posterior a su independencia en 1948. Los Rohingya si bien son el grupo más
segregado desde hace décadas, no es el único grupo étnico que ha sufrido
violencia por el Tatmadaw (violencia fundamentada en una política de
“burmanización” del país, dándole importancia a la etnia mayoritaria, los Bamar)
[6]. Otras minorías notables son los Chin, los Kachin, los Karen, los Karenni,
los Mon, los Rahkine y los Shan. Buena parte de estos grupos étnicos tuvo o
tiene insurgencias armadas en contra del Tatmadaw, situación que inició con la
insurgencia del UNK (Union Nacional Karen) desde 1948, haciendo que el país se
vea atravesado por la guerra civil en curso más larga del mundo.
El territorio de Myanmar
se ha visto poblado por distintos reinos budistas desde 1044 hasta 1885, año en
el que Inglaterra gana la Tercera Guerra Anglo-Birmana, deponiendo así a la
dinastía Konbaung, y anexando el territorio al dominio colonial [7]. Esta
dinastía además de enfrentar a los avances coloniales de Inglaterra desde 1824,
se vio sumida en varias guerras contra los siameses (actual Tailandia), y
realizó múltiples avances expansionistas, conquistando al reino de la etnia Mon
y al reino Arakan (actual estado de Rahkine), lugar de notable presencia
islámica y que compartía múltiples características culturales con la bahía de
Bengala [8]. La existencia empírica de este reino y de sus pobladores es usada
actualmente por activistas Rohingyas y simpatizantes para declarar su descendencia
y una presencia histórica de este pueblo anterior a la conquista birmana y al dominio
colonial inglés [9].
(mapa que exhibe el avance inglés por
la zona, cuya división geográfica es visiblemente distinta a la de hoy)
Sin embargo, tanto
el dominio dinástico en Arakan como la expansión colonial generaron visibles desplazamientos
poblacionales en la zona, hecho que actualmente suscita controversias a la hora
de determinar con exactitud la presencia histórica de los Rohingyas en el
actual territorio birmano [10]. La separación de Birmania de la jurisdicción de
la India en 1937 y los hechos de la Segunda Guerra Mundial contribuyen todavía
más a la confusión. Pues tras la invasión japonesa en 1942, los
independentistas Bamar, descontentos con la administración colonial y el
aumento de la presencia hindú en la zona, inicialmente apoyaron al ejército
japonés (cambiándose de bando a finales de la guerra). Otros grupos étnicos como
los Karen y los Rohingya sirvieron en el ejército colonial birmano, estando del
lado de los aliados.
El ejército
independentista birmano fue liderado por Aung San, figura clave en la
independencia del país, padre de la ya mencionada líder de la LND, y fundador
del Tatmadaw. Poseía ideales anti-imperialistas y estableció el acuerdo de
Panglong, que negoció la unión de los grupos étnicos Chin, Kachin y Shan al
nuevo país, reconociendo su autonomía gubernamental y buscando implantar un
régimen federal [11]. Sin embargo, estas condiciones no incluían a todos los
grupos étnicos del país. Aung San sería asesinado en 1947 junto con otros ocho
líderes políticos, por lo que la independencia sería declarada sin su
presencia, sin llegar a gobernar ni federalizar a su país.
El período civil
que data desde 1948 hasta 1962 (habiendo un gobierno militar interino de 1958 a
1960) cuenta con el liderazgo de U Nu, que debe enfrentarse a rebeliones
armadas, e incluso a miembros exiliados del Kuomintang en Birmania [12]. El
status de los Rohingya durante este período también resulta confuso para los
analistas de su situación, pues a pesar de la elección de candidatos Rohingya
al parlamento y el reconocimiento de la etnia por U Nu, existen declaraciones
que estipulan que esta etnia jamás tuvo una ciudadanía reconocida [13], mientras
que otros autores como Ronan Lee, buscan exhibir mediante preguntas a
refugiados, la existencia de documentación que validaba la ciudadanía de los
Rohingya en ese período [14].
En 1962 el general
Ne Win encabezaría el primer golpe de Estado militar que atravesaría el país,
insertándose en un planteo socialista y cerrándose al resto del mundo. A su
vez, hace que el budismo sea la religión estatal, basándose en una supremacía
Bamar para el país. Durante este período los derechos de los grupos étnicos
disminuyen visiblemente, y el Tatmadaw se ve inserto en múltiples ataques a
grupos Karen y Karenni, forzando el desplazamiento de poblaciones del este de
Myanmar a un campo de refugiados en Tailandia [15]. Los derechos de los
Rohingya también se ven visiblemente reducidos, y se empiezan a dar los
primeros ataques sistemáticos a la población, llevados adelante por la
operación Nagamin en 1978 causando el primer éxodo a Bangladesh [16]. El
gobierno declara que los Rohingyas son “inmigrantes ilegales” para basarse en
sus ataques, declaración que moldearía visiblemente la postura del gobierno con
esta minoría a largo plazo [17].
El hecho más
relevante para la inminente pérdida de derechos humanos por los Rohingya, sin
embargo, es la ley de ciudadanía de 1982. Pues esta no los reconoce como parte
de los grupos étnicos pertenecientes a la Unión, negándoles la ciudadanía [18].
La ley ha sido visiblemente controversial, pues determina que los grupos deben
haber habitado Myanmar desde antes que 1823 (año de la primera guerra contra
Inglaterra) [19]. Las migraciones ya mencionadas durante el período colonial hacen
que la prueba de ese hecho sea sumamente complicada para los Rohingya, a pesar
de apoyarse en escritos anteriores a 1823 efectuados por el navegante inglés,
Francis Buchanan, donde reporta su presencia usando el nombre “Rooinga” [20].
Sin embargo, el gobierno ha insistido en declarar su llegada como un fenómeno
post-colonial, y se los ha constantemente declarado como Bengalis, incluso en
su transición democrática [21].
Si bien los
primeros Rohingya exiliados fueron repatriados a Myanmar y estos apoyarían el
levantamiento 8888 (momento donde se alza la figura de Aung San Suu Kyi, y la
junta cambia el nombre de la Unión), la situación no se ve mejorada en
prácticamente ningún aspecto. La negativa de los militares a no reconocer los
resultados de las elecciones de 1990 (donde la LND obtiene la victoria), seria sucedida
de más ciclos de violencia hacia este grupo, y distintas carencias generales a
la hora de administrar el país, continuando con una escaza libertad de prensa,
muchísimos arrestos a prisioneros políticos, un sistema de salud deficiente, y
la mitad de la población debajo de la línea de pobreza (cifras que se vieron
modificadas recién en 2017, con un 24% de la población bajo ella) [22].
Desde 1988 hasta
2011 el país se vio atravesado por otra dictadura militar encabezada por Saw
Maung, dejando de lado las ideas socialistas. Bajo este régimen se realiza el
controversial cambio de capital del país, de Yangon a la ciudad artificial de
Naypyidaw en 2005. La legitimidad del régimen, sin embargo, se ve visiblemente
amenazada por la Revolución Azafrán en 2007, encabezada por monjes budistas,
protestando por la pobreza y la subida del precio del petróleo [23]. Otro
aspecto que deterioró aún más el estado del régimen, fue la catástrofe
ocasionada por el Ciclón Nargis en 2008, que generó una cifra de más de 70.000
muertos. El régimen se mostró reacio a recibir ayuda humanitaria internacional,
aspecto que dificultó notoriamente la ayuda hacia los afectados, que se cuentan
en más de 2 millones [24].
Si bien estas
deplorables situaciones lograron presionar lo suficiente al régimen para
realizar una transición democrática, la década de gobierno civil en Birmania
tampoco estuvo eximida de problemas, como lo fue el conflicto Kachin en 2012 y
el inicio de una violencia de mayor escala hacia los Rohingya en el mismo año,
habiendo múltiples escaramuzas en el estado de Rahkine [25]. La violencia civil
generó que se excluyera a Rohingya de las elecciones de 2015, despojándoles así
de sus derechos de voto [26]. En los años subsiguientes la violencia siguió en
aumento, se dio la aparición de un grupo insurgente armado (llamado Ejército de
Salvación Rohingya de Arakán) y ocurrió el éxodo masivo ya comentado a los
campos de Bangladesh.
El maltrato hacia
los Rohingya es una muestra de la capacidad que puede llegar a tener un
nacionalismo extremo cuando se funda en una supremacía étnica que pretende
homogeneizar una cultura. La inestable historia reciente del país, y los
sucesos de 2021 sin embargo, no son alentadores para proyectar un horizonte
positivo para la libertad política en Myanmar y la seguridad de los Rohingya. Décadas
de dominio militar han dejado su huella en el país, y eso posiblemente explique
por qué resulta tan fácil para el Tatmadaw negar los resultados electorales.
Por Vera Rentero, estudiante de la Lic. en Historia.
[1] Lee, Ronan Myanmar’s Rohingya Genocide: Identity,
History and Hate Speech. Londres, I.B Tauris, 2021 pp. 1-3.
[2] Ibid p 1.
[3] LeMoyne (Mayo 6, 2018) “‘No other
conclusion,’ ethnic cleansing of Rohingyas in Myanmar continues – senior UN
rights oficial”
https://news.un.org/en/story/2018/03/1004232
[4] BBC Mundo
(Diciembre 10, 2019, actualizado en Febrero 1, 2021) “Aung San Suu Kyi: la
nobel de la Paz y heroína caída en desgracia que ahora enfrenta un golpe de
Estado” https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-50728720
[5] Wikipedia “2021
Myanmar Protests” Última edición: 11 de agosto 2021 https://en.wikipedia.org/wiki/2021_Myanmar_protests
[6] Lee, Op
Cit. p. 63.
[7] Steinberg, I. David, “Burma/Myanmar What everyone needs to know” Nueva York, Oxford
University Press, 2010 p. 23.
[8] Lee, Op
Cit. pp. 21-24.
[9] Ibid p. 190.
[10] Ibid pp. 48-50.
[11] Steinberg Op Cit. pp. 56-58
[12] Ibid p. 46
[13] Ibid p. 108
[14] Lee, Op
Cit. pp. 60-61
[15] Steinberg Op. Cit. pp. 119
[16] Lee, Op
Cit. p. 69
[17] Ibid p. 70.
[18] Ibid p. 77
[19] Ibid p. 75
[20] Ibid p. 39
[21] Ibid pp. 4-5
[22] The World Bank “Poverty Report- Myanmar
Living Conditions Survey 2017” https://www.worldbank.org/en/country/myanmar/publication/poverty-report-myanmar-living-conditions-survey-2017
[23] Steinberg Op. Cit. pp. 137-139
[24] Ibid pp. 139-142
[25] Lee, Op
Cit. p. 168-169
[26] Ibid p. 159